Guardiana de besos,
de secretos,
de historias que son
o quizás quisieron serlo.
Guardiana de mis anhelos,
que vives en todos y cada
uno de mis sueños.
Guardiana de mil vidas
sentidas, a pesar
de no ser nunca vivídas.
Guardiana de una amor
infinito que sobre
cumbres nevadas va
jugando con la nieve
que entre los dedos
escapa.
Guardiana del oasis
en medio del desierto
que quema mi alma,
al cual me lanzo.
Sólo hay barro.
Ilusión que se desvanece.
Constante permanece.
La desilusión de amarte
y no tenerte.
Por eso te nombró
guardiana de mis sueños.
Para tenerte siempre
en cada noche.
Guardiana de besos
que dentro de mí
languidecen.
¿Cuántas almas mía
he de vender para poderte
tener?
¿Cuántas vidas perdidas
sobre la mesa habré de poner?
📸 PIXABAY