NO SUELO TEMER A LA OSCURIDAD (10)


Hace tiempo que no escribo. No sé exactamente cuanto, pero mucho.
No tengo fuerzas.
No tengo ganas.
Las lágrimas me nublan la vista.
Quiero beber.
¡Joder!
Aún no estoy preparado.
Todavía no.
Pensé que podría pero con cada palabra las ganas me inundan, como cuando el alcohol cae por mi garganta. Cómo se recrea en mi boca, en mi lengua como un beso.
El tacto de la botella o del vaso sobre mis labios.
¡No!
Ya no. He tocado fondo. ¿O no hay fondo y sí una eterna caída? El abismo es oscuro y frío.
Pensé…pensé que estaba preparado. Las manos me tiemblan. Apenas acierto con las teclas.
No puedo.
Ahora no.

📸 DEPOSITPHOTOS

ME HACES MAL.

Me haces mal.
Lo sé.
Eres mi enfermedad.
No me quiero curar.
Deseo seguir muriendo
cada instante por un
beso.
Por el sabor de tu cuerpo.
Por tu mirada,
tus manos delicadas.
Me haces mal.
Aportas luz a mi oscuridad.
Me traes la alegría a mi
tristeza.
La desdicha la transformas
en ilusiones de mil colores.
Y en las noches, que pasaba
a solas, ahora apagas las velas
de esta razón que te anhela.
Sumes en la oscuridad de
la pasión a mi corazón.
El ardor de tu piel es
mi tentación.
Me haces mal.
No lo quiero evitar.
Te llevo en la sangre.
Disfruto de esta enfermedad.
Sufro cuando creo
que me voy a curar.
Me haces mal.
Lo sé.
Quiero seguir en este
estado de falsa lucidez.
Embriagado de tu ser.
Me haces conocer lo
que otros conocen como
felicidad,
esa que nunca he podido
saborear.
Dame de beber de tu
copa.
¿Qué me das?
Dame más.
Quiero más.
Me haces mal
y así quiero que sea.

📸 PIXABAY

DE ILUSIONES Y DOLORES.

Que falsas y traicioneras
las ilusiones.
Llegan cargadas de colores,
emociones, promesa que nos
hacen bajar la guardia,
desprendernos de nuestras
salvaguardas.
Penetran entre nuestras
defensas como un virus.
Nos debilitan, nos hechizan,
nos llevan hasta el cauce vacío,
en el que cuando se marchan,
el lodo del dolor nos arrastra.
Traicioneras y falsas ilusiones.
Las esperamos
Alumbran nuestras noches
en pena.
Calientan el frío de un
recuerdo.
En ellas confiamos.
A ellas nos encomendamos.
Nos abrimos ante su
canto.
Nos dejamos llevar, atontados,
ilusionados.
Engañados.
Nos confiamos y las sonreímos.
Luego, como los jardines
olvidados, se marchitan y se
llenan de punzantes espinas,
que laceran nuestras carnes y
desgarran el alma.
Las lágrimas no las calma,
el dolor punzante es constante.
Que falsas y traicioneras
las ilusiones.
¿Cuál es su verdadera cara?
Que no me la muestre mientras
me abraza, la abrazo.
Malditas ilusiones.
Necesitadas y deseadas.
Falsas y traicioneras
ilusiones.

📸 PIXABAY

DE CONSUMIR Y CONSUMIRNOS.

Consúmeme
en esta noche.
Consume mis miedos,
mis pensamientos,
mis recuerdos.
Forjemos unos nuevos.
Consúmeme el cuerpo
con la avidez que siento
en tus besos.
Devórame en un banquete
de sentimientos, sensaciones
y deseos.
Siénteme mientras
en tí me voy introduciendo,
consumiendo entre
gemidos y latidos
mi cuerpo en tu cuerpo.
Sintiendo todo.
Queriéndolo todo.
Abrazando un firmamento
que nos mira, nos espera,
codicia con agonía nuestra
sinfonía de cuerpos.
Consúmeme este noche
entre la torrentera de tus
piernas, por las que
escalar hacia tus pasiones.
Ilusiones de llegar indemne,
comerte y saciarme el hambre
de la pasión y la mente.
Tomarte como un bastión
de placer inexpugnable, con
ariete en ristre, asaltarte entre
besos y juegos.
Escalar tu cuerpo, mientras invades
el mío.
Acompasar nuestros latidos.
Gritar como dos lobos en un
mismo aullido.
Dejar que el tiempo fluya
entre nuestras húmedas manos.
Hacer de esto, tan sagrado,
algo profano que poder
disfrutar en otro momento.
Sin haber acabado,
ya lo espero.
Temo las horas que han
de pasar.
Pero ahora…
Consúmeme el cuerpo.
Consúmeme el recuerdo.
Consúmeme el miedo
a estar esperando a otra
noche, otro día, quizás
otra fantasía.

📸 PIXABAY

DE MÚSICA Y ESPALDAS.

Tu espalda,
pentagrama en blanco
para pintar con suaves
trazos, las notas de esta
composición diferente,
desacompasada, ferviente.
Tonada caliente escrita
para tocarla con los
instrumentos de una
pasión irrefrenada,
para ser cantada por
jadeos sacados a base
de besos a gargantas
abrazadas por lenguas,
que por su calor, creemos
de fuego.
Ven y desnúdate.
A mí entrégate como
yo a ti me entregaré.
Que ya hemos bailado
demasiado con esos
demonios que la piel
nos ha marcado.
Apresúrate antes
de que la noche acabe.
No perdamos el tiempo.
Compondré las más
bellas canciones, con
suaves roces en tu
piel que no me escondes.
Respóndeme.
Hagamos languidecer
las canciones que canta
el viento, que sienta
celos de nuestros alientos.
Música extasiada.
Música que las almas
acapara.
Lujuriosa sinfonía
que sonará atronadora
hasta despertar el día.

📸 PIXABAY

DE BOCAS MIMOSAS

Envueltos en penumbras.
Nuestros corazones,
en el silencio, retumban.
Mis caricias ansían
recorrer tu hermosura.
Mi boca descender
por tu espalda desnuda.
Sentir tu escalofrío.
Que sientas tú el mío.
Bajando muy lentamente,
recreándome en cuerpo
y mente.
Sentirte.
Hacerte de mi deseo
partícipe.
Tanta veces te he
soñado y tan pocas
te he amado como
ahora te amo.
Como ahora reclamo
para mí el jugo de
tu flor
ese que extraeré con
mis labios besando
tus sonrosados labios
que se abren ansiosos
a mí contacto.
Mis manos que moldean
con caricias todo tu
cuerpo.
Amándonos en silencio.
Un amor apasionado, pero
discreto.
Que no se entere nadie
de que nos deseamos
en este instante.
Sabiendo que traspasamos
límites prohibidos,
rompiendo promesas que
a otros hicimos.
Date la vuelta.
Mira estos ojos míos
que te miran con lujuria.
Deja que tu lengua
por mi cuerpo descienda,
que tu saliva arde, me
quema, me excita, me
lleva a lo más profundo
de un infierno de pasiones
donde disfruto de mil
y una sensaciones.
Hagámoslo en silencio.
Que el ruido de nuestros
sorbos embriagados del
elixir robado, sean los únicos
que rompan el silencio.
Siente mi lengua muy
adentro con tus muslos
abrigando mi cara.
Tu boca, tu lengua, tu
negro cabello en mis
caderas, me extrae de la
garganta seca, gemidos
esclavos del delirio.
Mis manos tus nalgas
aprietan.
Te tensas.
Me tenso.
Gritamos con nuestras
bocas selladas por nuestros
sexos palpitantes.
Nos revolvemos encontrándose
nuestras miradas de nuevo.
Sonreímos,
nos besamos saboreando
el sabor de nuestro pecado.
Y que me importa si
ya estoy condenado.
Nos acariciamos.
Debemos de darlo ya por
terminado, aunque la
pasión en mi pecho
halla anidado.
Nos despedimos con
la promesa, la que nunca
romperemos, de encontrarnos
de nuevo.

📸 PIXABAY

AL VIENTO.

Lleva, viento, mi lamento.
Esto que siento.
Susúrrale al oído
todo lo que la quiero,
lo que la echo de menos.
Lo triste que están mis
sábanas blancas.
Lo que la añora mi cama.
Lo eternas que se convierten
las horas que parecen
que no pasan.
Las noches que en penas
se desvanecen.
Lleva, viento, mi lamento.
Llévatelo muy lejos.
Que estoy abierto
a que la luna me llene
de nuevo.
Llévate viento todo
mi anhelo.
Que continuar así
ya no puedo.
Mis lágrimas ya
ni las siento.
Llévate viento el
dolor y el tiempo.
Llévale mis últimos
besos.
Pregunta cómo le
ha ido.
Si aún se acuerda de
lo que vivimos.
Lleva, viento, lejos
mis lamentos.
Que éstas palabras
las lleves hasta el
cielo y nunca lleguen
para avivar sus recuerdos.
Llévate, viento, todos
mis miedos.
Llévame contigo, viento,
llevate volando mis
versos.
Que la noche, aunque
no pase, me abrace.
Que viviré a mis recuerdos
agarrado.

📸 PIXABAY

DE PROMETER HASTA… PODER

De llegar y cambiar.
Lo establecido continuar
Pintar sobre lo pintado.
Tirarlo todo abajo.
Emborronar lo acordado.
De llegar y olvidar el
porqué se ha llegado.
Comenzar a escuchar,
como canciones de sirenas,
voces que antaño nos
eran perversas,
ahora las oímos como
la canción más bella.
Verbos fugaces que
pasan como esas estrellas
rutilantes.
De olvidar.
De recordar.
De volver a olvidar al
ver la cantidad total
a cobrar en la nómina.
¿Quién la firma?
¿Se le desafía?
¿Se le anima?
A su son vamos a
danzar, sin los
colores o ideas
importar.
Mucho hablar y hablar.
Muchas banderas
zarandear con
soflamas incendiarias
que se saben que se
extinguirán en cuanto
llegue la mañana.
O pasado mañana.
De no ser cierto eso
de: «Donde hubo llamas
quedan rescoldos».
Las llamas se apagan,
los rescoldos se los
lleva el viento,
quizás acaben
en cajones olvidados,
bajo de las alfombras,
o en los rincones.
o como esas promesas
que se pierden con el
tiempo.
Al igual que las quejas,
las protestas.
Sólo quedan las cosas
hechas, que son pocas
y ni parecidas a las
que se prometían.

📸 PIXABAY

DE. DE. DE…

De lo bueno y
de lo malo.
De lo mejor y
de lo peor
De puedos
y no quieros, o
lo que es peor,
de querer y
no poder.
De oscuridad
y resplandor.
De frío y llamas
de pasión.
De alientos sentidos,
sentimientos fingidos,
orgasmos en diferido,
de amantes amantísimos
atados a camas con
escamas que se clavan
en su alma.
De almohadas que
en sueños nos hablan,
nos aconsejan,
pero de vez en cuando
también nos engañan.
De sentimientos engañados,
«Hemos sido engañados».
Estafadores con trajes
caros.
Paletos con smartphones
armados.
De creer lo increíble
y seguir como borregos
a los que nos lo dicen.
De blancos y negros.
De azules y rojos.
De mares salados,
de océanos callados.
De hundimientos y
desprendimientos de
consciencias que sólo
claman por sus
fronteras.
De todo.
De nada por
nada.
De abrir para cerrar.
De gritar y a la vez
callar.

📸 PIXABAY

SIN TRABAS. SIN TRAMPAS.

No quiero trabas.
No quiero fronteras.
Quiero recorrer con
mis labios las curvas
de tus caderas.
No quiero cadenas,
ni condenas.
Solamente deseo besar
la meseta de tu cuerpo.
Encender el deseo,
consumirme en su fuego,
perecer en el aliento
de un gemido intenso.
Solamente deseo abrir
los sellos que guardan
los secretos de tu cuerpo.
Explorar a ciegas, a tientas,
los recovecos que mío
siento.
Que te hacen sentir,
bombeando tu corazón
a mil.
No quiero miedos,
ni fríos, ni viejos
recuerdos.
Este es nuestro ahora,
este es nuestro juego.
En tu cuerpo apuesto,
en él ganó y pierdo.
En él enloquezco
y quiero hacerte
enloquecer.
No sé si lo lograré,
eres demasiada mujer
para tan diminuto
alfeñique.
Ahí está la apuesta.
No quiero trabas.
No quiero trampas.
Solamente quiero
poseerte en este momento.

📸 PIXABAY