DE LLEVARNOS Y ENCONTRARNOS.

Llévame contigo.
Abriga mis sentidos.
Llévame ahora,
hazme perder el sentido.
Que tus brazos me guarden,
que tus labios me hallen.
Que tu cuerpo me cobije.
Que este momento no
se extinga.
Llévame contigo.
Guíame a través de los
senderos de tu cuerpo.
Deja que sean mis manos
las que encuentren sus
secretos.
Deléitate sintiendo.
Llévame hasta el cielo,
bájame hasta el más
temido infierno.
Que nuestro calor febril
que se apodera de nuestra
razón, nos haga vivir
en cualquier ilusión.
Llévame contigo.
Siento calor cuando
hace frío.
Pegado a tu piel como
un verso sentido.
Llévame contigo
tan lejos como el olvido,
o cercano como un recuerdo.
Llévame contigo.
Te lo pido.
No me dejes sólo en
este sitio.
Este cuarto tan desconocido.
Llévame contigo la éxtasis
sentido.
Al vaivén de cuerpos movidos
por la música de nuestros latidos.
Llévame al otro extremo
del mapa del placer.
Olvidemos quienes fuimos
ayer.
Hoy tu y yo.
Llévame contigo.
Explora todos mis sentidos.
Déjame sentir todo de tí.
Embeberme de tu elixir,
del perfume de tu piel,
de tu ser.
Necesito que me lleves,
que todos mis huecos llenes.
Llévame  a la locura,
tu boca, tu lengua, tienen
la llave de mi cordura.
Apaguemos la luz.
Que el rubor que tiñe
nuestra piel, ilumine de
rojo nuestro alrededor.
Llévame contigo a ese
paraje del amor desconocido.
Llévame contigo.
Yo iré contigo.
Necesito lo que me das.
Hechizado por tu piel.
Necesitado de tu ser.
Calma en mis labios
tu sed.
Que tu lengua se
enfrente con la mía.
Batalla de gemidos
sentidos.
Llévame al delirio.

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DE PEDIDAS Y NOCHES

Dame una noche de calor.
Dame una noche de pasión.
Una noche de sudor
desmedido, de aquel
que para nada tiene sentido.
Dame una noche que
proporcione el olvido,
ese que necesito.
Dame un noche de
amor ilícito, ese que
no cobre peaje, ni
que después amargue.
Dame una noche de cálido verano,
pues ya he vivido días
de frío siberiano.
Días sin sol,
cubiertos por las nubes
de la desesperación.
Dame un momento que
dure toda una noche.
Aunque tan solo sea por
un minuto, poder evadirme
del mundo.
Dame una noche en cuya
mirada el sol se guarde.
Un momento para deleitarme
en tus ojos.
Dame una noche.
Tan sólo un instante
que me hagan olvidar los
lamentos que me gritan
dentro del pecho.
Dame un noche para
que el amanecer nos halle
dispuestos a afrontar
una nueva batalla contra
esa realidad que se empeña
con amargar.
Dame una noche para
poderme disipar y así
poder avanzar.
Dame una noche nada más.

📸 PIXABAY

DE NOCHES BLANCO SATÉN Y OLVIDOS PERECEDEROS.

Noches de blanco satén
por el suelo desperdigado.
Noches de tiempo escaso
para hacernos todo lo
que deseamos.
Noches de camas desechas
piernas abiertas,
sueños enhiestos.
Noches de momentos.
De desaforados sentimientos
que hacen que la locura
sea una plácida aventura.
Noches de besos.
De mordiscos.
De hechizos.
De cuerpos que no son
indiferentes.
De pieles obligado
a olvidar para otras
poder acariciar.
Maldad de quedarnos prendidos
en el recuerdo divino de lo que
en la noche sentimos.
De valles prohibidos
donde nacen las rosas
de pétalos que se abren
ante mi boca.
Noches de blanco satén que
por el suelo hemos desperdigado,
llevados por el momento,
inquietas nuestras manos.
Noches de ventura,
de olvidar las amarguras.
Noches de minutos contados.
De noches que no se olvidan,
aunque quizás la próxima que
recuerdes no sea la a mía.

📸 DEPOSITPHOTOS

DE MORAL Y OSCURO DESEO.

Hoy no hay moral establecida,
nada que sentir te prohíba.
Imagínate que tus manos
son mis manos.
Imagina como te recorren.
Siéntete.
Nótate como si fuesen
mis manos las que te
tocasen.
Baja por tu cuello despacio.
Siente, si te da pudor, que son
mi manos las que te recorren.
Las que juguetean con tus
pechos, las que despiertan
tus deseos.
¿Lo vas notando?
La tensión que la excitación
te va provocando.
Juega un rato.
Solamente yo te estoy
mirando.
En mis pensamientos
te voy besando.
Imagíname a tus pies postrado.
Sigue.
No tengas miedo,
no hay nada malo en el
placer.
No oigas al ayer.
Disfrútate.
Conócete.
Si rubor te produce
piénsame.
Son mis manos las
que por tus senos bajan.
Despacio.
Tu pecho.
Tu estómago.
Bajando hasta la
flor que siempre te han
dicho que es pecado.
Son mis dedos, Imagínatelos,
acariciando.
Tranquilamente en suaves
círculos se mueven.
Hoy no hay moral establecida.
Nada que el placer prohíba.
Más tensión en tu cuerpo.
Lanzas un dulce sonido
por tu boca.
Me alborota.
Deseo acercarme.
Pero es tu momento.
Sólo tuyo.
Notas como tu ropa
se empapa en tu flujo.
Sin dejar de masajear
introdúcete.
Un hondo gemido.
Juega con tus sentidos.
Son mis manos, imagínate.
Atrévete.
Descúbrete.
Tus manos.
Tu objeto de placer.
Más deprisa.
Estremécete.
¿Notas toda la tensión
en tu piel?
Más rápido.
Tranquilízate.
Ya no me escuches.
Déjate llevar por lo
que tus manos te lleven
a experimentar.
Intentas ahogar el
grito que en tu garganta
se forma.
Te tensas
Te arqueas.
Lo notas .
Ya llegas.
El aire se impregna
del calor de tu carne.
Deseo acercarme.
Terminarte con la
boca entre los ríos
que las sábanas
mojan.
Pero es tu momento.
Me miras.
Estoy yendo.
Más rápidos tus
movimientos.
Déjate llevar.
¡Ya!
Gritas sin dejar
de masajear, con los
dedos en tu interior,
sin dejar de apretar.
Completamente tensa.
Cuando tus manos
apartas, caes laxa.
Satisfecha.
Sonríes.
Sonrío.
Me acerco.
Te beso.
Deseo satisfecho.

📸 PIXABAY

DE PERSEGUIR Y ESPERAR.

De recibirme como a la
medianoche.
De recibirme dejando entrever
lo que ocultas.
¿Que persigues?
¿Que deseas?
¿Mis manos recorriendo
tus caderas?
De no sueñes.
Ya he llegado,
el umbral de tu
puerta ya he traspasado.
Sabes lo que te espera.
Me endure el verte
tan dispuesta.
Tan risueña.
Mirada candente las
sombras de la habitación
agostan.
Tan preciosa,
pretenciosa que me
esperas.
Tiemblas.
Se nota en la cadencia
de tu respiración.
De ahogarme en ese
denso silencio.
Observó tu cuerpo.
Vestida de árbol en otoño.
Las ropas, como hojas marchitas,
pueblan el suelo, se revuelven
entre tus piernas en el lecho.
Comienza el juego.
Para eso me has llamado.
Me has invocado.
Me acerco esperando
sumergirme en la ola
de calor que ha despertado.
Me entretengo arrancando
lo que de tu ropa interior entre
tus piernas ha quedado.
Me sientes.
Mi lengua,
tus piernas,
recorrerte.
Te tensas.
Subo con delicadeza.
Tus caderas.
Me sujetas.
Me llevas dónde quieres
que vaya.
Me postró, como en una suave
plegaria, a las puertas del
altar de tu feminidad.
Me pierdo.
Enloquece el momento.
Estás dispuesta.
Sigo ascendiendo.
Mis dedos atrás se quedan.
Los esperas.
Penetran.
Poco a poco nuestras
lenguas se encuentran.
Ambas combatientes
sin pausa se enredan.
Aumenta la corriente.
Noto como mis dedos,
las sábanas, se humedecen.
Gritas.
Me pides que entre.
Suplico por ese instante.
Te arqueas.
Lamentos los dedos que
saben a oscuro deseo.
Entro como un torrente.
Me muevo lentamente.
Me apresas.
Me duele.
Me muerdes y me
pides más presión.
Me arañas.
Me gritas que para eso
me has llamado, que cumpla
con tu dictado.
Contracciones espasmódicas.
Rompemos la sombra del espeso
silencio al culmen de nuestro
deseo.
Caes sobre mí.
Me relajo sobre tí.
Sonríes mientras me
invitas a marcharme.
Te miro.
Sonrío.
Solamente he sido
un siervo de la carne.

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DE INVENTARSE, REINVENTARSE, FINALES, PRINCIPIOS Y DICHOS LATINOS

Es tiempo de reinventarse,
de no pararse.
De construir ilusiones nuevas,
sin dejar que las ruinas de las
viejas nos arrastren.
Es hora de salir de esta fase.
Iniciarnos en otra parte.
Comenzar a caminar de nuevo
sin perder los pasos viejos.
Es hora de reinventarse,
romper los malos hábitos
de acostumbrarse.
A no dejar amedrentarse.
A explorarte.
A que me explores.
A besarte sin temores.
A bajarte la luna a base de
tirar de riñones.
A ponerla a tus pies,
para sumergirme en tu escote.
A vivir nuevas emociones.
Es tiempo de reinventarse.
De no amilanarse.
De saltar al vacío.
De estar contigo.
De vivir de nuevo.
De sentimientos completos.
De ojos que en silencio
lo dicen todo de un momento..
De valores prestes y
pasados.
Del calor de tus manos
De los surcos en mi piel.
Del momento robado.
Es tiempo de reinventarse.
Reirse.
Vestir de lunares.
De irnos a la feria de Jerez
De recorrer los lunares que
pueblan tu desnudez
como si fuese un papel
y mis besos el lápiz que traza
lo que nadie ha de ver.
Es tiempo de reinventarse.
De amarse en cualquier parte.
Cualquier rincón es suficiente
para morir de amor apresado
entre tus piernas.
Bailotea.
Bailoteo disfrutando
del momento.
Carpe diem quam
minimum credula postero
memento mori.

DE DESEOS, TACONES Y ESPOSAS.

De una noche.
De tenerme postrado.
De estar deseoso esperando.
De una sonrisa de medio
lado.
De tacones taconeando
en el suelo de mis ilusiones.
De pasos que se acercan,
de sonrisas que se alejan.
De deseos y esposas.
De placeres de esperar
impaciente.
De gritarte que es urgente.
De tu mirada.
De sentirme arrodillado.
Gozo extraño.
Gozo que nunca antes
había soñado.
El tenue contacto
de tus labios
me embriaga de pasión
en el acto.
Tus dedos por mi cuerpo
dibujando latentes pasiones
con las que impones tus
oscuras intenciones.
Las espero.
Tu fiel siervo.
Deseo arder en las
llamas de tu infierno.
Someterme en mente,
pero sobre todo en cuerpo.
Poco a poco te acercas,
promesas que serán rotas en
el momento que tú boca toque
mi boca.
Jadeos de deseo.
Un instante de dolor placentero.
Un hilillo de sangre sobre el
carmín de tus labios.
Te espero.
Haz tuyo mi cuerpo.
Goza de él,
llévame al reino del
desenfreno,
ese en el que habitan
los más oscuros pensamientos.
Ábreme el libro del
placer prohibido.
Ese del cual eres la dueña.
Adéntrame en tu ardiente
pira.
Llévame hasta más allá
del límite que impone
la cortesía.
Vuelve a mí.
Hazme sentir.
No me dejes así.
Rozas mi piel.
Me haces estremecer.
Tiemblo de placer.
¡Tócame otra vez!
Llévame a enloquecer.
Estoy cerca de cruzar
la línea de la cordura.
Ama dura.
Enhiesto te espero.
¡Ven!
No me dejes así.
Baila sobre mí el más
ardiente baile que nos
podamos permitir.
Muévete.
Muéveme.
Desata la más furiosa
tormenta sobre mi piel.
Frótate.
Frótame.
Píntame con tu riada de placer,
que me pintaré a la vez,
mezclaremos nuestros elixires
sobre mí piel.
Bésame.
Hazme sentir la locura
de tus labios.
Te deseo, te musito,
lo sabes bien.
Sonríes de esa forma
que me hace enloquecer.
Con tu lengua me dibujas
un corazón en la cadera.
Otro encuentro terminado.
Ya mi cuerpo se alza pensando
en el próximo encontronazo.

📸 PIXABAY

DE DESEO Y TIEMPO PERDIDO.

De por qué perder el tiempo,
para coger lo que queremos.
De por qué no dejar de dar vueltas
una y otra vez para hacer
lo que nos apetezca.
Del tiempo perdido.
Mal invertido
en excusas inexcusables
en girar hacia ninguna parte.
En pensar y pensar
y no actuar.
De por qué no lanzarnos
sin red si sabemos
que de pie vamos a caer.
De por qué no amarnos
sin miedos, sin recargos.
Tu y yo al sol del
descaro.
Lo queremos,
lo esperamos.
Lo animamos.
Y aún así perdemos el tiempo,
ese que no tenemos.
El que por mucho que hagamos
no nos devolverá los minutos
mal empleados.
Nos miramos sabiendo
lo que pensamos.
Viéndonos sin ropas,
comiéndonos a besos.
Pasión que sustituye los
miedos.
Y nos quedamos mirando,
sin lanzarnos año que nos
embriaga, a perdernos
entre manos que prometen
gemidos robados.
De perder el tiempo
y no lanzarnos a desnudarnos.
A que nuestra ropa no
florezca en el suelo regada
por el sudor de nuestros
cuerpos.
De por qué perder el tiempo
si yo te deseo y tú me deseas.

📸 PIXABAY

DE POR QUÉ LLAMARLO AMOR CUANDO QUEREMOS SEXO.

De amor de una noche.
De querer mirar, sumergirme,
en tu escote.
De amar sin amor al que
estar atado.
De calor sin el frío
del dolor.
De camas.
De sábanas desechas,
humedecidas, caldeadas
por las calderas de nuestros
cuerpos.
De besos sinceros,
carentes de todo tipo de
peso.
De deseo.
De sexo.
Puro, salvaje, sincero.
De noches y días.
De ropas que no serán tendidas.
De desnudos atendidos.
De cuerpos que no
serán frígidos.
Carámbanos de hielo en unos
momentos.
Lava ardiente descendiendo
por nuestro pecho.
Palpitantes nuestros sexos.
Bocas que buscan locura.
Lenguas que masturban.
Tiempo que no sana.
Tiempo que no pasa.
Tiempo de ganas, sin promesas,
de mañanas.
De quizás sí.
De quizás no.
De todo depende de lo que
me hagas sentir.
De como se mide el gemir.
Si llena el silencio,
si ahoga las lágrimas.
Su me lo provocas tú o
las locas ganas.
De por qué llamarlo
de lo que no és.
De ser.
De no ser.
De meterme en tu cuerpo,
de sentirte en el mío.
De jugar.
De ir sin control
Sin miedos.
Sin pudor.
De por qué llamarlo
amor.
De caderas humedecidas
por la riada por la boca
producida.
De glande o pequeño,
regado de nacarado
flujo.
De más besos.
Espesos.
Sucios.
De adiós muy buenas
De qué estas muy buena.
De qué soy un paladín
del deseo.
De nuestras verdades.
De nuestras mentiras.
De sinceras risas no
contaminadas de tonterías
con las que engalanados los
momentos malos.
De por qué mentir.
De por qué no decir lo
que queremos.

📸 PIXABAY

DE REYES Y DESAHOGO

De Reyes y Reinas.
De mentiras e historias
repetidas.
De cuernos, corderos,
cabrones o machos cabríos
mamones.
De justicias que son injustas.
De vómitos de derechos.
De vómitos hacia lo ajeno.
De arenas doradas.
De carteras del desierto.
De prostitutas y prostitutos
con la cartera llena, la falda corta
y la bragueta ligera.
De una justicia que se le cae
la cara de vergüenza.
Justicia que se clava la espada
nada satisfecha.
De mentiras de hecho, derecho e
izquierdo.
De silencios en esos medios
tan sinceros,
independientes y plegados al
servicio de quién tiene el dinero.
De Reyes y Reinas con mucho
tiempo, llenos de cuentos carentes
de respeto,que viven de ello:
del cuento.
De monarquías de fantasía.
De pasados turbios.
De años en blanco y negro.
De ruidos y sables.
De memorias desmemoriada.
De zapatos del 36 que nadie
en una caja quiere guardar.
Siempre presente para no
avanzar, pues nos hace callos
al caminar.
De silencios.
De introperios que no llegan
a más.
De frustraciones enmascaradas
en la cola para convertirnos
en comensal.
De no pasa nada.
De que todo seguirá igual.
De turismo.
De cervezas.
De fiesta.
Hay dinero, todo felicidad.
De paro y parados.
De parón desbocado.
De qué comienza el fútbol.
De que los problemas
han terminado.
De pan y circo.
De circos sin fieras.
De ahogos y ahogados.

📸 PIXABAY