Pierdo la cordura
amarrado a tu cintura.
Con tu escote como
horizonte.
Con tu cuerpo como
reino prohibido que
sueño con explorar.
Con tus besos alimentando
las hogueras de mis sueños.
Con mis manos perdidas
entre tu pelo.
Con tus manos recorriendo
mi cuerpo.
Estremecimiento.
Iluminamos la noche
con nuestros fuegos.
Devenimos en suspiros.
Realidades en las que convergimos.
Los pájaros de fuego que
con las manos cogimos.
Nos quedamos dormidos.
Tu aroma a rocío respiro.
La noche nos acuna con
el arrullo de la luna.
Nuestros cuerpos relajados,
enredados en este pequeño
espacio.
Compartiendo el momento.
Haciéndolo eterno.
Viviendo lo perfecto.
Sentirte pegada a mi pecho.
Saboreando el recuerdo
de cada movimiento.
Deseando ya el próximo
encuentro.
Volver al mismo capítulo
de un viejo cuento.
Somos uno del otro
durante unos frágiles
momentos.
📸 PIXABAY









