ROMPER DE OLAS

Éste es mi participación en el reto #MismoInicioDiferenteFinal de #SubmarinoDeHojalata (Diciembre-2019) organizado por @MaruBV13 y @AliciaAdam16 (en Twitter):

Loretta admiraba el azul profundo del mar y escuchaba las olas romper contra las rocas. Sabía lo afortunada que era de contar con oportunidades como esta, pero algo faltaba en su vida y ella sabía perfectamente qué era.
Mientras escuchaba el sonido de las olas reventar contra las rocas, Loretta solo pudo pensar en una cosa…
En regresar al mar. En seguir esa imperiosa necesidad que clamaba en su interior. Volver al mundo dónde, por amor, la habían expulsado.
Se dejó mecer por el sonido hipnótico de las olas. Escuchaba el susurro de viejas tonadas que la llegaban en forma de ecos del pasado.
Allí, sola, escondida de todo y de todos, comenzó a danzar siguiendo el ritmo de aquellas melodías.
Bailaba con los brazos abiertos, la melena suelta al viento, los ojos cerrados, sintiendo como su rostro era salpicado por la espuma de las olas, incrustando en su piel el salitre que nunca la abandonó.
Era feliz. Sí. Theo la satisfacía. En parte fue él la causa de que fuera expulsada de su mundo, pero no le importó. Al menos no la importó mientras Theo estuvo con vida.
Maravillosos años que había compartido con él lejos del mar. Fue su decisión. Le convenció para irse a lo más interior que pudieran. Y él accedió sin preguntar. Él hacía todo lo que ella quería sin oposición alguna y ella le respondía de igual manera.
Todos los envidiaban. Siempre se tenían una sonrisa, una mirada, una mano junto a la del otro. No hubo discusiones. Solamente besos, abrazos y pasiones.
Loretta seguía bailando y se imaginó agarrada a la mano suave y firme de él. Se llevó los brazos al pecho, como si aún estuviera ahí con ella, abrazándole. Sintiendo su piel.
Una lágrima recorrió su rostro y miró el romper de las olas contra las rocas y gritó por encima del estruendo. Dejó de danzar cayendo de rodillas a la dura roca Maldijo a aquellas olas, a aquel mundo la había arrebatado todo.
Maldijo a Theo por querer ir al mar de vacaciones, un amigo suyo les había invitado a su barco. Ella no quiso, sabía lo vengativo que era el Mar.
Los suyos aún estarían contrariados.  Furiosos por perderla habiendo elegido ella estar con él.
Pero la miraba con pasión. A pesar de vivir en el interior, Theo siempre había venerado La Mar. Decía, que en su orilla, la había conocido a ella. Que las guías eran, al igual que él, libres e indómitas. Así que no se pudo negar.
De rodillas entre las rocas, se sentía más sola que nunca. Le Maldijo entre lágrimas e hipidos. Luego se arrepentía y hundía el rostro entre las manos. Aquellas que no consiguieron aferrar al hombre que amaba mientras se hundía mezclado con los restos de la embarcación.
Ella lo intentó. Transmitió su cuerpo convirtiéndose en la Sirena que fue y nado en pos de Theo. Pero no pudo.
Las corrientes lo impedían. Nadó hasta caer desfallecida, casi sin conocimiento, sin fuerzas para a respirar.
El Mar se había cobrado su venganza.
Algunas de sus hermanas la intentaron ayudar.
Loretta, rota de dolor, se abalanzó sobre ellas dispuesta a cobrarse su venganza.
Fue inútil, al igual que fue intentar salvar a Theo.
El Mar no la dejó.
Ella dejó el Mar y se quedó tumbada en la tibia arena de una playa.
Ahora tenía el lana rota. Amaba y odiaba de la misma manera su hogar, aquello que la hacía sentirse completa. Y a pesar de todo era feliz e infeliz allí, pues Theo amaba La Mar y ella no podía odiar algo que su gran amor quiso hasta el final.
Arrodillada sintió un etéreo contacto contra su hombro.
Miró y entre lágrimas se encontró con una sombra a que se transformó en Theo, que cogiéndola de la mano, la levantó y uniendo su sutil cuerpo con el de ella, la invitó a bailar aquella canción que las guías no dejaban de tocar.
Loretta vivió aquellos últimos minutos de su vida dichosa y alegre, pues su corazón se detuvo entre los brazos de su otra mitad.
Ahora ambos bailaban eternamente. Siendo uno solamente.

POLÍTICAMENTE INCORRECTO

Hoy toca ser políticamente

incorrecto, y hago mío

algo que leí no hace mucho

tiempo:

«Hay que follar más y

joder menos».

Y con eso todo digo,

nada callo.

Beso a quien quiero.

Amo a mi modo a pesar

de lo que piense la gente.

Pienso como deseo;

con llamas en piel y en

mis pensamientos.

Ni juzgo ni quiero

ser juzgado, nadie somos

juez aunque deseamos

ser jurados.

Pienso y Dudo.

Vivo libre o al menos lo

intento, aunque a veces

desespero,

dejando a otros hacer

lo mismo.

¿Quién soy yo para

evaluar a nadie?

Soy más de lo que muestro.

Lo que llevo adentro,

lo que late,

lo que nadie sabe.

¿Para que evaluar algo

que no es más que memorizar

unos dogmas que pensamos indelebles,

al igual que las letras que plasmamos

en esos papeles a los que llamamos

exámenes tras los cual olvidamos

todo lo memorizado?

Mejor no evaluar ni ser evaluado.

Sí enseñar a pensar,

razonar,

vivir y pensar en Libertad de

hecho y pensamiento.

A borrar todo lo desaprendido

para cimentar el futuro

con principios que

nadie pueda sesgar,

manipular.

¿Quién soy yo?

Hoy toca ser políticamente

incorrecto y todo lo demás

me lo paso…

SALTANDO TRAS LA LUNA

¿Porqué no estar saltando
tras la Luna?
Intentando alcanzarla,
siempre con la sonrisa
en la cara.
No hay mayor ilusión que
los sueños que creemos
irrealizables,
pero ahí están
esperando que demos
el salto adecuado
para poder alcanzarlos.
Bajar la Luna al suelo,
a nuestro lado
Entregártela envuelta
en papel de regalo.
No dejemos de saltar
hasta alcanzar la Luna
Nuestros sueños están
a un salto,
esperando.

ESCUCHA

Escucha mis palabras

escritas en tinta

que solamente tuyas

serán.

lee el sonido de mi alma,

el latido de mi corazón

que por tí no para.

escribe en mi piel tus pasiones.

Sacia en mi cuerpo

la sed de tu dseo.

que mis caricias

de tu piel borren

otras caricias,

otros errrores.

Piérdete en mi locura,

que nunca llegue la cordura.

Que la noche no termine

y si llega a su final,

que el sol despiertos nos descubra

vestidos del rubor por

el contacto de nuestros cuerpos.

TU PARED

Golpéame como si

fuese una pared.

Golpéame con esos

golpes llenos de miedos,

deseos insatisfechos,

de tu altivez.

Siempre por encima del

mal y del bien,

de todo aquel que no te acepte

a la primera lo que

desees.

Golpéame, no te preocupes,

sé que no lo vas ha hacer,

no me romperé.

No de momento.

Descarga en mí todo

ese tormento,

tus silencios.

Soy tu pared, no de piel

y huesos, de piedra

contra la que estrellar

toda esa furia que albergas.

Desah´gate como si

fuese tu muro de las lamentaciones.

Al menos por ahora

resistiré los embates

de tus palabras,

de tus desmanes,

de los desplantes con los

que me pagas.

Golpéame hasta que

mi pilar se quiebre

y caiga.

Se deshaga.

Mi caida, convertido

en mil pedazos, supondrá

que ya o tendrás contra quién

lanzar tus estocadas.

Aprovéchate ahora a desahogarte

hasta que llegue el momento

que ya no te quede nadie.

EXPLORANDO(TE)

Ascendiendo por
las laderas de tus
pechos.
Haciendo cima con
lentos movimientos.
Desciendo hasta el
valle de tu centro
Me adentro en la
cueva de tu deseo.
Me lleno los labios
de la miel que de tí
emana al sentir la
pasión que mi
boca desata.
Robando el silencio.
Llenándolo de gemidos
y jadeos.
Asciendo de nuevo
por la planicie de tu
cuerpo.
Sin prisas.
Vuelta en la cumbre
mis labios dejan
huella
Tu cuello me espera.
Tu boca.
Batalla frenética
de lenguas.
Y con los la labios
ocupados
enhiesto en tí entro.
Suavemente.
Rápidamente.
Manos que se buscan.
Que aprietan.
Más rápidamente
El aroma de la pasión
todo enaltece.
El final de la expedición
llega con un estertor.
Arqueo de espalda buscando
que entre más en tu
interior.
Torrente tibio se desliza
por tus piernas.
De mí estás llena.

LLEGA LA NOCHE

Llega la noche con
su serena melancolía.
Con ella se avivan los
recuerdos de un tiempo
en el que sentía que eras
mía.
En el que sentía la vida,
el aire y la brisa.
La oscuridad se adentra
por las ventanas a través
de las cuales, otrora
observábamos los
nuevos amaneceres.
Pintando futuros diferentes,
dónde la dicha y el amor
estaban presentes.
Y llegan las pesadillas
de descubrir mi cama
vacía, al igual
que mi vida.

PASANDO PÁGINA

Duele.
Pero es hora de
cerrar el libro.
Ya no hay sangre
en mis venas, esa
con las que te
escribo, para que
con cada gota
te digo lo que mi
boca no es capaz
de expresar.
Cada gota de mi
rojo fluido te digo
lo que siento en lo
más hondo,
en lo más dentro.
Me desnudo de piel y
cuerpo,
te entrego desnudo el
sentimiento.
Pero ya es hora de cerrar.
Aunque duela,
es momento de terminar.
Una ensoñación
nada más.

CONSUELA MI SOLEDAD

Consuela mi soledad
entre abrazos en los
que me cobije y me
sienta seguro.
En momentos en
los que la desesperanza
me haga ver negras
nubes en vez de
dejarme ver las estrellas
que lucen en la bella
noche.
Consuela mi soledad,
esta que mi alma hiela
con el calor de tu mirada,
con el poder de tus palabras.
Caldea con tu fuego
los hielos que envuelven
este corazón seco.
Consuela a mi soledad
con caricias y besos.